Las principales sociedades científicas de cardiología han publicado en 2025 dos documentos clave que actualizan la práctica clínica internacional. La American College of Cardiology (ACC) ha lanzado una guía concisa para el diagnóstico y tratamiento de la pericarditis, mientras que la ACC y la American Heart Association (AHA) han revisado las recomendaciones para el manejo de los síndromes coronarios agudos (SCA).
Pericarditis: novedades de la guía ACC 2025
La nueva guía describe la pericarditis como la inflamación del pericardio y recuerda que representa solo el 0,1 % de las hospitalizaciones por dolor torácico, siendo más frecuente en varones jóvenes. Clasifica la enfermedad en aguda (<4 semanas), recurrente, incesante y crónica. Para diagnosticarla se requiere dolor torácico pleurítico y, al menos, uno de los siguientes criterios: roce pericárdico, cambios en el ECG (elevación difusa del ST o depresión del PR), elevación de marcadores inflamatorios o evidencia de derrame/inflamación pericárdica en la imagen. La ecocardiografía se mantiene como prueba inicial y la resonancia magnética cardiaca se recomienda para valorar la inflamación.
Síndrome coronario agudo: puntos destacados de la guía ACC/AHA 2025
El documento unifica la definición de SCA, que abarca angina inestable, infarto de miocardio sin elevación del ST (IMSEST) e infarto con elevación del ST (IMCEST). Insiste en la evaluación precoz en la fase prehospitalaria, con ECG y determinación de troponinas de alta sensibilidad en los primeros 10 minutos. La terapia de doble antiagregación (aspirina + ticagrelor o prasugrel) durante 12 meses sigue siendo estándar, añadiendo inhibidores de la bomba de protones en pacientes con alto riesgo hemorrágico. El control agresivo del colesterol LDL mediante estatinas de alta intensidad y, cuando sea necesario, ezetimiba o inhibidores de PCSK9, es otra recomendación relevante. La intervención coronaria percutánea es el método preferido de reperfusión en IMCEST, mientras que la fibrinolisis se reserva para centros sin capacidad de hemodinámica. En el SCASEST se promueve un abordaje invasivo temprano en pacientes de alto riesgo y selectivo en los de bajo riesgo. La guía también aborda la revascularización completa en enfermedad multivaso estable, el manejo del shock cardiogénico y la estrategia de transfusión en pacientes con anemia.
Estas guías ayudan a homogeneizar la práctica clínica y ofrecen herramientas para una estratificación del riesgo más precisa y tratamientos individualizados. Su adopción contribuirá a mejorar el pronóstico de los pacientes con pericarditis y síndrome coronario agudo.