Las nuevas guías ACC/AHA 2025 actualizan el abordaje del síndrome coronario agudo (SCA), incorporando la evidencia más reciente para mejorar el diagnóstico, tratamiento y prevención. El SCA abarca tres entidades: angina inestable, infarto sin elevación del ST (IAMSEST) e infarto con elevación del ST (IAMCEST).
Evaluación y Diagnóstico
La identificación temprana del SCA sigue siendo clave para reducir la mortalidad. Las nuevas recomendaciones enfatizan:
- Electrocardiograma inmediato en los primeros 10 minutos para detectar IAMCEST.
- Troponina de alta sensibilidad como marcador principal de necrosis miocárdica.
- Escalas de estratificación de riesgo, como GRACE y TIMI, para guiar decisiones terapéuticas.
Estrategias de Reperfusión y Manejo Inicial
El tratamiento varía según el tipo de SCA:
- IAMCEST: La intervención coronaria percutánea (ICP) es la opción preferida, idealmente en los primeros 90 minutos. Si no es posible, se recomienda fibrinolisis seguida de transferencia a un centro con capacidad de ICP.
- IAMSEST y angina inestable: Se prioriza un enfoque invasivo temprano en pacientes de alto riesgo, mientras que en casos seleccionados puede optarse por un manejo conservador con monitorización estrecha.
Terapia Farmacológica
Las nuevas guías refuerzan la importancia del tratamiento antitrombótico y cardioprotector:
- Doble terapia antiplaquetaria (DAPT) con aspirina e inhibidores del receptor P2Y12 durante al menos 12 meses.
- Anticoagulación parenteral en la fase aguda, con elección del agente según el riesgo de sangrado.
- Uso de betabloqueantes, estatinas de alta intensidad e inhibidores de la ECA o ARA II, según indicación clínica.
- Eplerenona en pacientes con disfunción ventricular izquierda o insuficiencia cardíaca.
Prevención Secundaria y Rehabilitación Cardíaca
Para reducir el riesgo de nuevos eventos cardiovasculares, las guías destacan:
- Programas de rehabilitación cardíaca enfocados en educación, ejercicio y control de factores de riesgo.
- Manejo agresivo de la hipertensión, diabetes y dislipidemia, con objetivos terapéuticos más estrictos.
Las guías ACC/AHA 2025 consolidan un enfoque integral en el manejo del SCA, incorporando avances terapéuticos y nuevas estrategias para mejorar la supervivencia y calidad de vida de los pacientes.